EXPO VIVA 2025: EL AÑO EN QUE EL TRABAJO LOCAL SE TRANSFORMÓ EN ORGULLO REGIONAL
El cierre del calendario 2025 encuentra a Expo Viva consolidada como uno de los espacios más importantes para el emprendedurismo, la producción y la cultura regional, marcando un antes y un después en la economía social de Río Tercero y la zona.
A lo largo de 2025, Expo Viva dejó de ser solo una feria para convertirse en un verdadero punto de encuentro. Lo que nació como una propuesta pensada para artesanos y pequeños productores en el Club Sportivo 9 de Julio fue creciendo edición tras edición hasta transformarse en un fenómeno que trascendió fronteras locales y se instaló en la agenda regional.
El año que se despide fue el de la consolidación. Con ediciones que reunieron a más de 95 expositores en simultáneo, la expo amplió su alcance, su superficie y su diversidad. Emprendedores de Córdoba Capital, Río Cuarto, Villa María e incluso de provincias vecinas como San Luis encontraron en Expo Viva un espacio donde mostrar su trabajo, generar contactos y, sobre todo, sentirse parte de una comunidad productiva que crece de manera colectiva.
Detrás de ese crecimiento hubo una idea clara y sostenida en el tiempo. La curaduría impulsada por los organizadores, Paula Sterpone y Adrián Pereyra, logró un equilibrio que fue clave: artesanía tradicional, innovación aplicada a los emprendimientos, gastronomía regional y propuestas culturales que convirtieron cada jornada en una experiencia integral. No se trató solo de vender, sino de contar historias, de ponerle rostro y nombre al esfuerzo diario de quienes apuestan por producir.

El impacto económico fue tangible. Miles de personas recorrieron las distintas ediciones del año, generando un movimiento comercial que superó las expectativas iniciales y aportó una inyección clave para la economía local. Al mismo tiempo, Expo Viva funcionó como un espacio de networking genuino, donde nacieron alianzas comerciales que hoy continúan más allá del evento y fortalecen el entramado productivo regional.
La identidad local también encontró su lugar. La incorporación de muestras de autos, motos y espectáculos en vivo permitió que la expo se viviera como un paseo familiar, ampliando la permanencia del público y consolidando a Expo Viva como un evento cultural además de comercial.
Con el cierre de 2025, Expo Viva no baja el telón: hace una pausa para tomar impulso. La organización ya proyecta un 2026 con una estructura más ambiciosa, que incluiría rondas de negocios formales y espacios de capacitación para seguir profesionalizando a los emprendedores.
Expo Viva se despide de este año con un saldo profundamente positivo. En un contexto desafiante, demostró que apostar por la economía circular, el talento local y el trabajo colectivo no solo es posible, sino necesario. Porque cuando el esfuerzo individual encuentra un espacio común, el resultado es mucho más que una expo: es un éxito compartido.
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